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lunes, 9 de febrero de 2026

 


Mediante la proclamación también se reconoció al gerente de Educación, Prof. Ubaldo León; haciendo énfasis en la formación y destacando sus labores en el sector cooperativo. 

Las Matas de Farfán, San Juan de la Maguana, RD - El presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Servicios Múltiples de los Maestros (COOPNAMA), profesor Santiago Portes y el gerente de Educación, Ubaldo León Aybar, fueron reconocidos como Huésped Distinguidos por el Ayuntamiento Municipal de Las Matas de Farfán, mediante la resolución No. 05-2026. 

El reconocimiento destaca el liderazgo de los profesores en sus trayectorias como educadores y líderes cooperativistas, además de sus valiosos aportes al fortalecimiento del movimiento cooperativo y al desarrollo social, económico y educativo del magisterio dominicano.

Para la proclama se tomó en cuenta la amplia trayectoria académica y administrativa, de los homenajeados, quienes se caracterizan   por su compromiso ético y vocación de servicio, contribuyendo de manera significativa al crecimiento institucional del cooperativismo. 

Ambos profesionales del magisterio y dirigentes cooperativistas, agradecieron y expresaron su satisfacción al alcalde del Ayuntamiento señor Gustavo Adolfo Suero, y a Pedro Martin Pineda Sánchez, presidente de la Sala Capitular, por tan importante distinción.

Estas resoluciones fueron entregadas por los regidores Rosa Jiménez, Jhoanny Madé y Melvin Ortiz, del Concejo de Regidores.

La entrega de este reconocimiento se llevó a cabo durante el desarrollo del “Segundo Encuentro Nacional de Dirigentes Distritales”, una jornada educativa de la Cooperativa de Servicios Múltiples de los Maestros, donde los dirigentes son capacitados sobre cooperativismo, historia, principios, valores y sus roles.

En la actividad estuvieron presentes Nelson Sterling Jiménez, José A. Hernández, Rafael de los Santos, Jorge Ogando, Santo Romero, Néstor Ramírez. Además de autoridades del cooperativismo y de la institución.

 


 Dr. Isaías Ramos

Las naciones no pierden su libertad en un solo día. La pierden cuando dejan de defenderla todos los días. Y la República Dominicana enfrenta hoy uno de esos momentos en que la historia no pregunta si somos optimistas o pesimistas: pregunta si somos responsables.

En silencio —sin estruendo, sin fusiles, sin ocupaciones militares— se ha instalado un modo de gobernar que traslada decisiones estratégicas a contratos de largo plazo, alianzas público‑privadas, fideicomisos y estructuras “corporativas” que, cuando no están sujetas a control ciudadano real, terminan concentrando poder, rentas e influencia en pocas manos. La soberanía se erosiona cuando el pueblo pierde acceso, comprensión y control sobre lo que le pertenece.

Bajo discursos de modernización, eficiencia y crecimiento, se han expandido mecanismos que socializan riesgos y privatizan beneficios. Se promete progreso, pero se normaliza un patrón donde el Estado asume la carga y una minoría captura la renta. Ese patrón se vuelve más grave cuando el endeudamiento limita el margen para invertir en lo esencial, y cuando exenciones y subsidios se vuelven permanentes sin evaluación pública transparente. La pregunta no es ideológica: es republicana. ¿Quién paga la factura? La paga el ciudadano común, con servicios frágiles y con un Estado cada vez menos capaz de protegerlo.

Y la consecuencia más dolorosa no es una estadística: es un rostro. Un país donde demasiados jóvenes quedan fuera del estudio y del trabajo —y donde muchos otros, aun formados, no encuentran oportunidades reales ni un nivel de vida digno— acumula frustración y pérdida de esperanza cívica. Una nación que no puede ofrecer futuro a su juventud compromete su propia continuidad.

Este deterioro no es solo económico o político; es moral, social y espiritual. Un modelo que reduce al ciudadano a espectador y lo público a plataforma de rentas empuja a la sociedad al abismo de la mentira útil, del ego y de la apariencia. Allí donde la justicia se vuelve excepción y la verdad se vuelve propaganda, la democracia se vacía por dentro. Y un pueblo sin verdad no se organiza: se resigna.

Por eso febrero no es un mes decorativo. Febrero es memoria activa. En 1844, Duarte, Sánchez, Mella y los Trinitarios demostraron que la Patria debía ser un proyecto moral antes que un proyecto de poder. La independencia no fue solo expulsar opresores externos; fue afirmar que el bien común debía primar sobre los intereses particulares. Duarte lo advirtió con claridad: la autoridad sin moral y justicia termina traicionando la nación.

Hoy esa advertencia resuena con fuerza, porque el riesgo ya no se presenta como invasión: se presenta como “modelo”. Un modelo sofisticado que captura decisiones estratégicas y oportunidades sociales sin control ciudadano suficiente. Reconocer ese peligro es el primer paso hacia la liberación.

Pero la libertad no se preserva con diagnósticos. Se preserva con acción consciente. Los pueblos que han defendido su soberanía han seguido un camino exigente, pero seguro: despertar la conciencia ciudadana, reconstruir la ética pública y organizar la participación social. Ninguna democracia se sostiene cuando la sociedad renuncia a vigilar el poder.

Liberarse hoy no significa confrontación violenta ni ruptura institucional. Significa rescatar el sentido original de la República: instituciones abiertas, decisiones públicas sometidas al escrutinio ciudadano y políticas orientadas al bienestar colectivo. Significa defender el Estado Social y Democrático de Derecho no como lema, sino como mandato constitucional.

Y esa defensa empieza por lo mínimo indispensable, lo verificable, lo que no admite excusas: contratos completos y anexos públicos; auditorías independientes con resultados comprensibles; y sanciones ejecutadas con evidencia verificable. Si el poder invoca eficiencia, debe mostrar documentos; si invoca el interés nacional, debe abrir la información; si exige cumplimiento, debe exhibir pruebas.

Sin esos candados, lo público se vuelve mercancía y la libertad se reduce a apariencia. Los instrumentos cambian —del grillete a la cláusula—, pero al final producen los mismos resultados. Ayer la opresión se imponía con cadenas y bayonetas; hoy puede imponerse con contratos opacos y estructuras sin control. Cambia el siglo; el daño es el mismo: concentración, dependencia y ciudadanía sin voz.

Como ciudadanos —y como sujetos morales— tenemos una responsabilidad que no se puede delegar ni posponer. Comprender la gravedad de lo que ocurre y abstenerse de actuar es quedar fuera de lugar en el tiempo histórico. Defender la Patria hoy no exige odio ni caos; exige coherencia ética, disciplina cívica y vigilancia permanente.

Desde el Foro y Frente Cívico y Social lo afirmamos con sentido de urgencia y con esperanza: el reloj de la libertad sigue marcando su hora. Febrero nos convoca a despertar. No a gritar más fuerte, sino a pensar más claro. No a odiar, sino a exigir. No a destruir, sino a rescatar la República.

Que este Mes de la Patria sea un llamado a la conciencia nacional. La gran pregunta que enfrenta hoy la República Dominicana no es solo política o económica: es histórica, moral y espiritual. Decidir si seremos la generación que dejó que el reloj de la libertad se apagara, o la generación que lo hizo sonar con la fuerza de la conciencia, la justicia y Dios.

 

Despierta RD!

 


16 viviendas fueron entregadas a familias vulnerables, las cuales fueron totalmente amuebladas por la institución que dirige Edgar Augusto Feliz Arbona

ELIAS PIÑA, REP. DOM.-La Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), continúa llevando esperanza y dignidad a familias vulnerables, en esta ocasión amuebló un total 16 viviendas que fueron entregadas por la fundación del Padre Rogelio Cruz y la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), en las provincias de Elías Piña y San Juan de la Maguana.

En la acción conjunta de esta institución que dirige Edgar Augusto Feliz Arbona, con el programa de Solidaridad y Asistencia Social de ETED, se logró impactar de manera directa a estos hogares que recibieron sus camas, juego de sala, comedor, nevera, televisores, estufa, cilindros de gas, abanicos, entre otros enseres del hogar.

En la provincia Elías Piña, las viviendas fueron entregadas en las comunidades de El Combano de Pedro Santana, El Memiso de Bánica, Sabana Mula de Higuerito, Sabana Larga, El Carrizal, El Guayabo y El Llano, beneficiando a familias que hoy cuentan con un techo digno, mobiliario completo y un nuevo comienzo para su desarrollo familiar.

Mientras que en la provincia San Juan de la Maguana, las viviendas fueron entregadas en el distrito municipal de Las Charcas de María Novas, donde seis familias fueron favorecidas con casas completamente equipadas, marcando un antes y un después en su calidad de vida.

El Padre Rogelio Cruz, que de manera constante coordina la construcción de viviendas en todo el país con el apoyo de diversas instituciones, destacó en esta ocasión el respaldo de ETED y de DASAC, resaltando que la articulación interinstitucional es clave para garantizar soluciones reales y sostenibles a quienes más lo necesitan.

De su lado, el subdirector de DASAC, Geraldo Vásquez, reiteró el compromiso de la institución que dirige Edgar Augusto Feliz Arbona, de respaldar iniciativas que promuevan la inclusión social y la protección de las familias en condiciones de vulnerabilidad.

Con estas acciones, la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC) reafirma el compromiso del gobierno del presidente Luis Abinader, de continuar llevando bienestar, esperanza y dignidad a los sectores más vulnerables del territorio nacional.


 

 


Por: José de Pool

El autor es empresario. Reside en Santo Domingo.

Aritmética parda y la historia que cuentan los números

Esta reflexión surge a partir de informaciones publicadas recientemente en la prensa nacional, que han vuelto a colocar en el centro del debate público los esquemas de pago, la intermediación y el uso de los fondos del Estado. No se trata de juzgar personas ni procesos judiciales en curso, sino de analizar patrones estructurales que se repiten con preocupante regularidad.

En muchas discusiones públicas, el énfasis se coloca en el relato: quién dijo qué, quién llamó a quién, o en qué momento ocurrió tal o cual hecho. Sin embargo, el verdadero fondo del problema suele estar en algo mucho más simple y difícil de refutar: la aritmética.

La pregunta esencial es directa:

¿Quién se queda con qué porcentaje y bajo qué justificación?

Cuando se observan esquemas en los que gestores, intermediarios o “facilitadores” reciben porcentajes elevados —40 %, 50 % o incluso más— mientras el fin público recibe una proporción menor, no hace falta un discurso elaborado para identificar la distorsión. No es ideología: son números.

Este tipo de prácticas no surge de la nada. Desde principios de los años 90, el Estado dominicano ha arrastrado un modelo estructural que posterga deudas, traslada compromisos de una gestión a otra y normaliza lo excepcional. Obras no concluidas, expropiaciones pendientes y pagos diferidos se convierten en una carga acumulativa que ningún gobierno logra saldar en su totalidad.

Con el paso del tiempo, se adoptaron decisiones administrativas que, aunque presentadas como soluciones, generaron nuevos incentivos problemáticos. El cierre contable con cuentas por pagar en cero, la centralización de deudas y la creación de fondos para pagos atrasados abrieron espacio a esquemas donde el intermediario pasó a ocupar el centro del sistema, desplazando el objetivo público.

Esta es una opinión, pero sustentada en la observación reiterada de un mismo patrón: cuando el sistema prioriza al gestor por encima del propósito, el resultado es predecible. No importa el partido, el período ni el discurso; el desenlace matemático es el mismo.

Las informaciones difundidas por la prensa nacional, que sirven de inspiración para esta columna, apuntan a modalidades de pago y flujos financieros que —de confirmarse— evidencian una falla sistémica más profunda que cualquier caso aislado. El problema no es solo quién lo hizo, sino qué estructura lo permitió.

En ese contexto, el veto del Presidente a una iniciativa legislativa considerada defectuosa debe entenderse como una decisión acertada y responsible. Vetar no es frenar el progreso; en ocasiones, es evitar la institucionalización de errores que luego se vuelven casi imposibles de desmontar.

Hoy más que nunca, el país necesita auditoría forense, trazabilidad y corrección estructural, no nuevos relatos que intenten justificar lo injustificable. Existen las herramientas técnicas para hacerlo; lo que se requiere es voluntad.

Al final, la aritmética no miente.

Los discursos cambian, los nombres pasan, pero los números —cuando se revisan con seriedad— siempre terminan contando la verdad.


 La inversión en los clubes Gustavo Behall y Gregorio Luperón ascendió a RD$ 76,036,851.71

Puerto Plata.– El presidente de la República, Luis Abinader, acompañado del ministro de Deportes, Kelvin Cruz, entregaron este domingo dos polideportivos techados construidos por el Ministerio de Deportes, con una inversión global superior a los RD$76 millones de pesos, para albergar a emblemáticos clubes de esta ciudad atlántica.

Se trata de las nuevas casas multiusos de los clubes Gustavo Behall y Gregorio Luperón, entregadas en ceremonias encabezadas por el primer mandatario, acompañado por el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, y el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza.

Estas corresponden a las obras número 37 y 38 entregadas durante la gestión de Kelvin Cruz al frente del Ministerio de Deportes y Recreación (Miderec), concretando viejos anhelos de sendas entidades del baloncesto superior y de otras disciplinas deportivas de la Novia del Atlántico.

El bajo techo del club Gustavo Behall fue construido con una inversión de RD$38,618,916.75;  mientras que el multiusos del club Gregorio Luperón fue levantado a un costo de RD$37,417,934.96, explicó el incumbente de Deportes.

"Para el Ministerio de Deportes es motivo de alegría y de mucho orgullo estar hoy aquí en Puerto Plata observando como se construyen los sueños y como los sueños se hacen realidad. Hace un tiempo cuando llegó el presidente Luis Abinader yo escuchaba mucha dejadez, mucha frustración, y mucha amargura en la juventud puertoplateña, pues siendo una ciudad donde el baloncesto, el voleibol, el fútbol sala, entre otras actividades son muy frecuentes aquí, no tenían instalaciones deportivas adecuadas con dignidad para que el deporte se praticara de manera justa y es cuando Ilega el presidente Luis Abinader, de la mano de José Ignacio Paliza que se decide construir lo que es una revolución deportiva en esta provincia".

Ambas obras constan de techado en estructura metálica, gradas con asientos, oficinas con baños, vestidores con baños para los atletas, colocación de tabloncillo de madera de maple con certificación FIBA en el área de juego, dos tableros FIBA, pizarra digital, reloj e instalación eléctrica general.

El presidente Abinader y los ministros Cruz y Paliza estuvieron acompañados en ambos actos por el ministro de Turismo David Collado y autoridades de la provincia y del municipio de Puerto Plata, como la senadora Ginette Bournigal; la gobernadora civil Claritza Rochtte; los alcaldes de Puerto Plata, Diógenes Roque García; y de Luperón, Román Israel Brito, entre otras personalidades.

Cabe destacar, asimismo, que también se remozaron con pinturas y tableros la cancha del club Batey 3, la cancha Los Halcones playa oeste, el club deportivo recreativo cultural Puerto Rico y el polideportivo Club Fantástico.


 El director de la CAASD hizo el anuncio de esa obra y de cerca 10 pequeñas y medianas intervenciones inmediatas durante un encuentro de trabajo con el alcalde Junior Santos, diputados, regidores, autoridades eclesiásticas y líderes comunitarios representantes de 28 Juntas de Vecinos

Santo Domingo, RD. - Frente a más de un centenar de comunitarios de 28 Juntas de Vecinos de Los Alcarrizos, al alcalde Junior Santos y varios regidores, el director general de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Fellito Suberví anunció el saneamiento pluvial y sanitario de 4,500 metros de cañadas en ese municipio y autorizó un levantamiento para la solución de más de 10 obras solicitadas en el encuentro realizado en la Sala Capitular de esa alcaldía.

Entre las obras que el director general de la CAASD dio prioridad para hacer el levantamiento y el estudio que permita su materialización, está el saneamiento pluvial y sanitario de los sectores Obras Públicas II y el barrio La Fe; la colocación de tuberías en Los Cocos; el alcantarillado sanitario del sector Savica; la construcción de pozos para reforzar el abastecimiento de agua potable; la red de distribución en Villa Linda y la reparación de diversas averías en distintas comunidades.

El ingeniero Fellito Suberví informó que todas las solicitudes hechas por lo comunitarios fueron acogidas y que el equipo técnico de la CAASD realizará las evaluaciones correspondientes para ofrecer respuestas conforme a la planificación establecida.

El funcionario señaló que la intervención y saneamiento de 4,500 metros lineales de cañadas en distintos puntos del municipio forma parte del compromiso del Gobierno de mejorar la calidad de vida de los residentes y reducir los riesgos sanitarios y ambientales asociados a la acumulación de aguas residuales.

Durante el encuentro, el alcalde Junior Santos, el director regional de la Policía Nacional en Santo Domingo Oeste, general Eduardo Escalante Alcántara, ediles, funcionarios municipales, pastores y presentantes de organizaciones comunitarias agradecieron los trabajos realizados por la CAASD y valoraron positivamente el espacio de diálogo, destacando la importancia de ser escuchados y de mantener una comunicación directa con las autoridades responsables de los servicios básicos.

“Estamos aquí para escuchar a la gente, sus preocupaciones y necesidades y darles respuestas concretas. Nuestro compromiso es seguir trabajando de la mano con el ayuntamiento y los comunitarios para mejorar los servicios de agua potable y saneamiento en Los Alcarrizos”, expresó el ingeniero Suberví.

El director de la CAASD destacó que esa cercanía con las comunidades es fundamental para desarrollar proyectos que beneficien a cada sector del Gran Santo Domingo. “Nosotros identificamos a través de ustedes sus necesidades para buscarle una solución inmediata”, dijo.

Entre los sectores representados estuvieron Ciudad Satélite Duarte, La Fe, Hato Nuevo, Pueblo Nuevo, Villa Linda III, Villa Laura, El Progreso, San Felipe, Barrio Landia, El INVI, La Esperanza, Los Cocos, Nuevo Camino, El Tamarindo, Los Cerros, Los Libertadores, Alto de Chavón, Canaán, Obras Públicas II, Las Glorias, Nueva Esperanza, San José, residencial Los Hidalgos, Loma Miranda, Las Mercedes, Los Americanos, El Chucho y el barrio Puerto Rico.

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